sábado, 29 de agosto de 2020

Ruiz Manuel: "En el toreo solo me ha faltado recoger"

Esta entrevista no debió publicarse en este portal, pero nació para homenajear a Ruiz Manuel, matador de toros almeriense que ha cumplido XXV años de alternativa, y la pasividad o la dejadez no va a lograr que quede sin publicar.


Se cumplen 25 años desde que Ruiz Manuel es matador de toros. El mérito no está tanto en los 25 años, que indica que nos hacemos poco a poco mayores, el mérito está en ser matador de toros, en Almería, tras casi medio siglo sin alternativas, en la lucha de una ciudad apartada del mundo taurino.

En silencio, con la elegancia con la que iba a la plaza, ha recordado Ruiz Manuel un cuarto de siglo vestido de luces.



P.- cerramos los ojos y estamos a 30 de julio de 1995, ¿que ves?

R.- veo el día con el que soñaba desde que empecé a tener sentido de que quiero ser torero. Fue un día de gozo, con la felicidad de cumplir un sueño, aunque al día siguiente había que seguir avanzando, ese día era para mi y mi gente.



P.- ¿y a quien ves?

R.- Veo a mis seres queridos, a la gente que navegó conmigo. Alguno faltó porque estábamos a 1300 km de Almería, pero estaban casi todos. Estaba mi madre y mis hermanos, cogimos varios coches y fuimos como una procesión. Mi abuelo también grabó la alternativa, que me grababa todo desde que comencé. Para mi abuelo que lo dejaran grabar era su felicidad particular, para dejar constancia de todo lo que yo estaba haciendo. Por eso le gustaba tanto Francia, donde podía entrar en los corrales y grabar los toros, en España siempre encontraba más dificultades.



P.- ¿como se fragua esa alternativa?

R.- Tuvo su historia, porque triunfé fuerte en Francia como novillero y yo le tenía cariño. Se me pasó por la cabeza que allí podría tomar la alternativa para rendir ese homenaje a Francia que me había acogido tan bien que llegué a torear de novillero más en Francia que en España. De hecho, después me la ofreció la empresa de Almería y fui incapaz de decir que no a Francia. Yo sabía que tenía futuro en Francia y seguí mi camino.



P.- ¿Te dolió que no fuera Almería?

R.- No, pero tampoco te voy a decir que me regocijo en eso. Pero no me dolió porque tenía suficientes argumentos que la tomara en Francia. En Almería habría sido una alternativa mas pomposa, con tu gente, arropado por figuras, el hito de ser un torero de Almería que no había tomado la alternativa nadie en 50 años, porque fue Enrique Vera el último, pero como mi camino no se ha basado únicamente en Almería, y no he querido ser torero de Almería sino embajador de Almería, yo tenía claro que tenía que triunfar aquí, pero no quería ser un torero solo de mi tierra. Tuve además la suerte de que a los 20 días toree en Almería, una de La Quinta con César Rincón y Joselito, una corrida dura, que Joselito recuerda que fue muy mala.



P.- ¿Recuerdas todos los toros que has matado?

R.- Sobretodo de los que te dejan huella.



P.- Y lo que te dijo tu padrino, El Fundi, el día de tu alternativa, ¿también lo recuerdas?

R.- Si, me dijo que me entregaba la muleta con la que me tendría que ganar la vida y forjar mi futuro. Es lo mismo que le dijo a él su padrino.



P.- ¿que nota le pones a estos 25 años?

R.- Personalmente un notable alto. A mi me ha faltado solo recoger, he hecho todo menos recoger. He hecho lo que tiene que hacer un torero para ser un torero importante, con entrega, dedicación, que se gana los contratos triunfando, es reconocido por compañeros, afición y prensa, que la gente te espere... yo he conseguido todo eso menos recoger. No he tenido el gozo de torear temporadas largas, de ganar dinero de verdad, me ha faltado lo que el aficionado entiende por triunfar.



P.- ¿En tu carrera hubo algún día o algún toro con el que pensaste que pasaba esa oportunidad de ser lo que los aficionados llaman figura?

R.- Si claro, todos los toreros que no somos figuras es porque nos ha faltado ese zapatazo. Recuerdo dos momentos, uno de ellos especialmente clave. Estuve en la cabeza del trampolín, con todos los aficionados pendientes de mi, ¡con lo difícil que es eso! Y hubiera entrado en las corridas buenas. 

Esa fue la corrida de San Isidro de 2000, con Pepín Jiménez y Javier Conde, la corrida de Valdefresno. 

Hubo muchísima expectación conmigo, había ido a Madrid y estuve tremendo con la de Félix Hernández Barrera, en la que me llegó a decir el presidente que si no pincho le corto las orejas. Por ella me pusieron el domingo de Ramos, un día de mucho frió y desapacible, con la corrida de Juan José González. Le formé un lío a un toro, me llevé los titulares, y me pusieron en San Isidro. Llegué convencidísimo que iba a salir bien, y la expectación se tornó en decepción. El toro salió con pies, abanto, y muy de público. Yo me fui a los medios a esperar al toro, que se vino con mucha alegría pero calamocheando y con la cara suelta. En la segunda tanda hubo un enganchón y un desajuste, y al salir de la tanda el público cambió y se puso de parte del toro. Cambió aquello. Si ese día corto una oreja firmo 30 contratos.



P.- Es que en Madrid te han esperado con ganas...

R.- Eso te digo, ese día del 25 de mayo salí a cero en el marcador. Me dio la espalda la afición ese día. Me esperaban tanto que se enfadaron.



P.- Pero han sido más los triunfos...

R.- Muchos. En estos 25 años he pasado por varias etapas como persona y como torero. En la primera etapa me quedo con los triunfos de Almería que son los que me dieron el crédito: la televisión, las figuras... y ser reconocido. A partir de ahí todo fluyó. Después llegó la etapa del triunfo de los toros de Palha en Ceret, ese día corté dos orejas a un toro allí después de 11 años en que nadie lo lograba. 

Luego hubo un cambio en la evolución de mi toreo, con el trofeo de la feria de Quito, hasta las dos cornadas del año 2000. Luego me rehice y volví a ser uno nuevo, con las 4 orejas de Almería, vino Valencia, México... en esa plaza se viven cosas muy grandes. Luego vino el segundo capote de paseo en Almería, fui madurando... esa etapa fue de control total de la situación. Recuerdo un toro en Francia, que fue la primera vez que sentí una cosa especial con un toro, como cuando te quedas sordo y solo estamos el toro y yo, con un éxtasis.



P.- ¿Las cornadas?

R.- He tenido pocas afortunadamente y me han servido para crecer y ponerme a prueba, he salido reconfortado porque he descubierto unas capacidades que no podía descubrir hasta que no pasara eso, igual que he descubierto con los años que las dificultades y las caídas me han hecho más fuerte, inexplicablemente, me han hecho crecer y darme más fuerza.



P.- ¿y tus apoderados?

R.- Han sido unos pocos (risas). Uno que hizo todo por mi fue Juan Manuel Rodríguez Vélez. Con el si sentí que puso a mi disposición todos sus recursos, hasta su familia, su casa... Ángel Guzmán también fue un gran profesional, pero nos faltó un triunfo. El último fue Jerezano. Se trunco un apoderamiento que hubiera sido esencial, que fue Manuel Morilla. Manolo Vázquez duró muy poco, Ginés Parra, que es de Vélez Rubio pero vive en Valencia y fue quien sacó a Vicente Barrera, duró muy poco, pero estuve un año entrenando con él en Valencia y me dió una vuelta de tuerca en mi toreo.


Los apoderados que mas han hecho por mí y cada día los valoro más fueron los de mi época de novillero con picadores: Rafael Peralta y Manuel Campos, que al salir de la mili apostaron por mi, viendo cualidades que había en mi.



P.- ¿Te has quedado con ganas de demostrar algo?

R.- Me ha faltado la plenitud del éxito y, alomejor, la salida a hombros en Madrid o alguna feria importante.



P.- Cuando pasan los años, ¿cambia la forma de ir a la plaza del torero?

R.- Mi carrera siempre ha tenido necesidad de cortar las orejas, es el aval para torear, aunque no siempre valga. Yo en mi caso si he vivido que he triunfado y he cortado las orejas y no me ha servido para torear, y se me ha ninguneado. No siempre que triunfas encuentras recompensado el esfuerzo.



P.- ¿En Almería eres el que más ha toreado desde que se levantó la plaza?

R.- Pues no lo se, de Almería si. Si contamos las ferias tal vez Ponce ha toreado más que yo, pero consecutivamente veintitres años yo solo, y Ponce. Nadie me lo ha regalado me lo he ganado, he sido un referente en la feria y me he ganado los paseíllos, no solo eso, sino que me he ganado mis contratos, los toreros figuras veían bien mi nombre en el cartel.



P.- ¿conmemoramos la fecha con una corrida de toros?

R.- No, seguro que no torearé, respeto mucho la profesión.