... pero de 1951.
«Con tiempo desapacible y frío se celebró en nuestra plaza el pasado domingo una novillada de las llamadas econoómicas para la presentación del torero musulmán Amin Ben Mohamed a quien acompañaba otro principiante apodado el Espontáneo. Los novillos de don Tomás Giménez salieron broncos y mansurrones. El mahometano mostró valentía y buenas maneras. Fue aplaudido en la muerte de su primera con vuelta al ruedo y en su segundo sufrió varias cogidas, sin consecuencias. El Espontáneo acusó una ignorancia supina en todo cuanto hizo y escuchó muestras de desagrado. La entrada flojísima.»
Crónica de Juan Aguilera Ruiz..



