La VOZ DE ALMERÍA publica hoy una entrevista con Oscar Chopera que es conveniente leer y valorar a pesar de no entrar en cuestiones relevantes respecto a la feria de Almería. Dice así:
Óscar Martínez Flamarique en Almería, ¿de trabajo?
Sí.
Estamos organizando un poquito lo que es la Feria. Hay dos partes de
trabajo en lo que es una empresa, que es toreros y toros, que eso está
ya bastante avanzado y luego estamos organizando lo que es la Feria y
eso ya suponen muchas cosas.
¿Con quién te has reunido?
Hemos
estado reunidos con las Asociaciones de Hostelería, de Agencias de
Viaje, Comercio, con Diputación, Ayuntamiento y Universidad, además de
las peñas taurinas de la ciudad y de la provincia. Queremos estar
presentes en todos*, porque creemos que para que la fiesta funcione se
tiene que implicar todo el mundo.
¿Cuántos años de la Casa Chopera en Almería?
Este
año cumplimos cincuenta y nueve años. Mi abuelo vino a esta plaza, se
quedó prendado de esta tierra. Yo llevo casi veinticinco años al frente
de la misma y creo que el sentimiento que sintió mi abuelo se lo
transmitió a mi padre, mi padre a mí y creo que yo se lo he transmitido a
mi hijo.
¿Recuerda su primera visita a esta plaza?
Sí.
Yo terminé la carrera y fue cuando vine por primera vez. Soy ingeniero y
la primera de las condiciones que nos ponía mi padre para entrar en el
negocio era que termináramos la carrera universitaria y la primera vez
que vine encontré a una gente amable. Gente muy acogedora, que entendía,
y dialogante. Los recuerdos que tengo son francamente buenos.
¿Su hijo, Guillermo, no se pierde una sola Feria taurina de Almería?
Sí,
es cierto. Mi hijo ha estado estudiando en Estados Unidos, luego tiene
su trabajo, pero coge sus vacaciones y sus momentos libres para
emplearlos en venir a los toros y en especial a Almería. Guillermo
también ha sentido esa atracción por Almería, como la hemos sentido
nosotros y ahora si yo le dijera que no viniera a Almería, se enfadaría
bastante conmigo.
¿Qué diferencias hay con la feria de Bilbao?
Las
dos tienen sus encantos. Lo que la hace diferentes es la gente. Bilbao
tiene otra forma de divertirse, de concebir la fiesta. Almería, por el
clima, por la luz y por sus propias gentes, lo vive de otra forma. Todo
eso se acaba en el momento que un toro y un torero se encuentran en la
plaza. Es el momento majestuoso de este espectáculo.
España ha vivido en los últimos años dos momentos difíciles de la fiesta, Cataluña y Sevilla, ¿son similares?
No.
Cataluña fue un movimiento político. Intercambio de cromos, por así
decirlo. Uno de los cromos malos fueron los toros. Fue malo porque es un
precedente y una brecha muy complicada. Pero también hay que ver cosas
buenas que pasaron. Nos sirvió como toque de atención para unirnos, para
pelear. A partir de ahí todos luchamos y pasamos a Cultura. Sevilla es
otra cosa. Ha habido una discrepancia entre empresa y toreros. Yo no voy
a entrar porque cada uno piensa que tiene razón. No es bueno que haya
pasado lo que ha pasado. Sevilla es un espejo para la fiesta de los
toros y medidas tan drásticas como las que han ocurrido y que ha
conducido para que cinco estrellas del toreo no están en Sevilla, no es
bueno para la fiesta de los toros.
*En todos, sin La Carioca, que no ha podido acudir por el momento a dichos encuentros.