* Esta web sube el nivel de sus crónicas y sus fotos, que en este caso vienen firmadas por el gran aficionado, por todos conocido, Daniel Valverde. Muchisimas gracias por tu colaboración Dani.
Día festivo en la ciudad de Málaga, San
Ciriaco y Santa Paula rezaba el santoral, santos mártires patronos de esta urbe
desde 1940 y festividad de la Tauromaquia en la plaza de La Malagueta. Una tarde
para el recuerdo por demostrar que la afición sigue viva y hacer saber que la
llama de la ilusión por este noble arte no se ha apagado. Gran noticia. El IV
Certamen Doctor Juan Pedro de Luna organizado por la Escuela Taurina Diputación
de Málaga incorporaba en su interesante programa de actos divulgativos una
clase magistral impartida por el diestro jerezano Juan José Padilla a los
alumnos de distintas escuelas taurinas de la geografía andaluza. Y así ha
resultado, magistral. Todo un éxito de organización y asistencia de un público que
ha podido disfrutar, entre otros aspectos, de los comentarios de Juan Ramón
Romero, director y presentador del “Carrusel Taurino” de Canal Sur Radio, que
le han dado a la jornada un marcado carácter didáctico.
Una sensacional entrada, más de media plaza,
en una tarde entoldada y con un invitado “non grato” llamado viento que se ha
hecho notar, y de qué manera, molestando a los actuantes en innumerables ocasiones.
Una vez roto el paseíllo se le ha hecho entrega a Juan José Padilla y al Doctor
Juan Pedro de Luna, jefe del equipo quirúrgico de La Malagueta, de la Biznaga
de Plata que otorga la Diputación de Málaga. Además, y como reconocimiento a la
fuerza y el ejemplo de superación y entrega, el tendido 1 recibió al “Ciclón de
Jerez” con un mosaico blanquinegro que representaba al icono de los “piratas”.
Todo un detalle de la afición malagueña.
Tras estos emotivos momentos, y después del
saludo de los novilleros y el propio Padilla correspondiendo al público por su
ovación con “formato Almería”, saltaba al ruedo el primer novillo de la tarde
con el hierro de “El Torero”. Luis Rivera, novillero con picadores malagueño,
tardó en acoplarse a la embestida de un novillo con buen tranco pero escaso de
fuerzas. Desarrolló una faena basada en la mano derecha y carente de ligazón y
transmisión que no acabó de llegar al tendido y que fue silenciada por el
respetable.
Llegaba el turno del novillero almeriense
José Cabrera que se reencontraba con la afición malagueña tras el importante
triunfo, ante un novillo de Fuente Rey, en el VII Certamen Internacional de
Escuelas Taurinas y del que fue apeado de la final en dudosas circunstancias. A
saber. La afición no olvida y Málaga esperaba a Cabrera. Así se hacía notar en
el tendido por los comentarios que fluían. Sí, era el novillero de Almería que
pisó con fuerza esta plaza el pasado mes de agosto. La disposición y la garra
que abandera tarde tras tarde se toparon con un novillo bronco y protestón que
acabó rajándose. Un saludo capotero vistoso con largas cambiadas de rodillas y
un ramillete de verónicas rematado con una serpentina pusieron de manifiesto la
decisión con la que venía el joven. Tras un leve puyazo, ya que la lidia
incorporaba un tercio de varas con puya de tentadero (de menor dimensión que
las utilizadas en las corridas de toros), el tercio de banderillas hizo las
delicias de los asistentes. Ya con la franela el novillo se dedicó a acortar el
viaje por el pitón izquierdo y a poner de manifiesto que le incomodaba la
presencia del novillero. Así que fue José Cabrera el que tuvo que aportar los
ingredientes que faltaban en los terrenos que el novillo pedía. Dos tandas, una
con la diestra y otra de naturales, en una losa al hilo de las tablas con
remates cargados de torería precedieron a una estocada de perfecta ejecución en
la suerte contraria. Faena de voluntad y entrega que le valió una merecida
oreja y en la que una vez más demostró una exquisita facilidad de conexión con
los tendidos.
Romero Campos, de la Escuela Taurina de
Córdoba, pechó con un novillo con fijeza, motor, nobleza y recorrido. ¿Se puede
pedir más?. Anduvo muy entonado durante toda la faena, midiendo con rigor los
tiempos y demostrando un oficio en ocasiones impropio de estas edades. Labor
templada cimentada en la mano izquierda rubricada con una gran estocada. Oreja
al esportón y satisfacción plena tras una actuación de peso en una plaza tan
importante.
Actuaba en cuarto lugar el novillero jerezano
Eloy Hilario, que también supo mostrar sus credenciales para llegar lejos. Sin
poder recibir de capote por la poca fijeza del animal que salía suelto, su
actuación fue “in crescendo” tras un importante tercio de banderillas para
acabar toreando con largura por el pitón izquierdo. La espada se atravesó en el
camino del triunfo y tras escuchar dos avisos su labor fue silenciada.
Importante faena la de Eloy Hilario.
Y para cumplir lo de que “no hay quinto malo”
el que saltó al ruedo en este orden tampoco lo fue. Un novillo noble y bravo
que empujó en varas y al que supo entender muy bien el malagueño José Antonio
Lavado. Varias tandas de buen trazo por el pitón izquierdo acompañadas de la
codicia del novillo y rematadas con molinetes rodilla en tierra que levantaron
al público ponían en bandeja un trofeo que no llegó por el reiterado fallo con
la espada. Hubo una petición mayoritaria que no entendió así el señor
Presidente y dejó sin premio la actuación del novillero de la casa. Era un día
de fiesta…y un día es un día señor Presidente.
Ya por último fue Juan José Padilla el que
lidió y dio muerte a un novillo de feas hechuras que vino a menos en la faena
de muleta. Apuntaba cierta clase en los primeros compases pero se diluyó para
sólo propiciar una faena de cercanías, detalles y adornos del torero jerezano
destacando un extraordinario tercio de banderillas lleno de pureza y ortodoxia.
El público entregado a Padilla pidió con fuerza las dos orejas que el usía
concedió. Trofeos que le valieron para salir por la puerta grande a hombros de
los alumnos de la escuela taurina a pesar de sus intentos estériles por evitarlo
y tras invitar al resto de los novilleros a que le acompañaran a dar la vuelta
al ruedo. Gran detalle de un hombre que ha demostrado ser un ejemplo a seguir.
La Fuerza de Padilla hoy fue la fuerza de la Tauromaquia en el albero
malagueño. Este es el camino y por aquí debemos de andar. Que así sea.
FICHA DEL FESTEJO
Clase
Magistral - IV Certamen Doctor Juan Pedro de Luna
Media
plaza. Viento racheado que molesta.
Novillos de la ganadería de “El
Torero”. Justos
de presentación y de juego desigual. Destacan 3º, 4º y 5º por su nobleza, clase
y bravura.
Luis Rivera (novillero con picadores).
Vestido de corto. Tres pinchazos y estocada tendida. Aviso. Silencio.
José Cabrera (Escuela Taurina de Almería).
Grana y oro. Estocada. Oreja con petición de la segunda.
Romero Campos (Escuela Taurina de Córdoba).
Añil y oro. Estocada. Oreja.
Eloy Hilario (Escuela Taurina de Jerez). Plomo
y plata. Cuatro pinchazos y estocada desprendida tras dos avisos. Silencio.
José Antonio Lavado (Escuela Taurina Diputación de
Málaga). Purísima y oro. Tres pinchazos, estocada contraria y estocada. Aviso.
Vuelta al ruedo tras fuerte petición.
Juan José Padilla (matador de toros). Vestido de
corto. Metisaca y estocada. 2 Orejas. Sale a hombros por la Puerta Grande.
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| Sensacional ambiente en los tendidos de la malagueta |
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| Jose Cabrera subido al estribo durante el tercio de banderillas |
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| Derechazo de Cabrera |
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| El publico premió la actuación del almeriense con una oreja |
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| Juan José Padilla fue dirigiendo y explicando cada lance del festejo |
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| Y a su novillo le cortó dos orejas y salió a hombros |









